martes, 17 de marzo de 2009

VENEZUELA. "No sé por qué nos empezaron a disparar así"


Una de las niñas heridas en tiroteo de La Pedrera fue operada dos veces

Carmen Quevedo sólo veía la foto de su bebé muerto y le preguntaba: "¿Por qué te fuiste, papi, por qué?" (F. Sánchez)

Desconsolada y disminuida por el dolor estaba Carmen Quevedo, mientras esperaba paciente en la morgue de Bello Monte a que le entregaran el cuerpo de su hijo de tres años. Ella es la madre del pequeño que murió en el Cuarto Plan de La Pedrera, en Antímano, el domingo pasado, víctima de un tiroteo. Es la madre también del niño de dos años que resultó herido y tía de la niña de cuatro que se debate entre la vida y la muerte. Carmen, además, fue una de las heridas, igual que su suegro, Valentín Manzanilla.

A las 6:05 a.m. del domingo, Carmen, su esposo, su suegro, su cuñada, sus dos hijos y tres sobrinos más bajaban desde el Sexto Plan de La Pedrera para encaminarse a casa en La Cumbre, también en Antímano. Acababan de salir de la casa de la abuela del esposo de Carmen, a quien le habían celebrado la noche anterior el cumpleaños.

Cuando iban por el Cuarto Plan, ocho jóvenes, todos armados, se atravesaron en la calle. Tenían la cara cubierta.

Según recordó Carmen, los encapuchados al parecer se apartaron cuando vieron la camioneta Land Cruiser de color verde y placas XIZ-129 y la dejaron pasar. Pero de pronto arremetieron a tiros. "No sé por qué nos empezaron a disparar así. Eso fue horrible. Mi suegro agarró dos tiros en una mano y perdió el control de la camioneta. Mi cuñada agarró el volante y casi nos caemos por un precipicio. El tronco de una mata fue lo que al final la sostuvo", recordó Carmen.

Pero en la parte de atrás todo fue mucho peor. Allí hirieron a Carmen; una bala la tocó rasante por el hombro derecho. Su hijo de tres años cayó inconsciente, su sobrina igual y su otro hijo de dos añitos recibió un tiro en una pierna.

"Cuando el carro se paró, yo lo cargué y salí como loca pidiendo ayuda... Cuando llegamos al Pérez Carreño, mi bebé iba vivo... pero murió al ratico", dijo.

Ya los funcionarios del Cicpc adscritos a la División contra Homicidios entrevistaron a varios testigos presenciales del hecho y gracias a eso ya manejan el alias de los ocho tiradores. Se trata de una banda que opera entre el Cuarto y Quinto planes.

Esa mañana, esos integrantes, según las declaraciones de los testigos, estaban en una fiesta de 15 años que se celebraba en el Cuarto Plan. Mientras estaban allí escucharon un tiroteo. Ellos creyeron que eran los rivales que llegarían a la fiesta a masacrarlos y al parecer por eso salieron a arremeter contra todo el que pasaba por allí. Y los primeros que lo hicieron fueron los familiares de Carmen.


María Isoliett Iglesias
EL UNIVERSAL

1 comentario:

coordinacion dijo...

Deberìan hacerle lo mismo a esa partida de malandros sin oficio. Luego piden clemencia en las càrceles. Deberian dejar que se pudran.