miércoles, 8 de abril de 2009

VENEZUELA. Torturan y matan en Catia a boxeador profesional

Yolimar Paiva recordó que su marido estaba todo rasguñado (Fernando Sánchez)

A las 7:14 de la noche del sábado, Franklim José Medina Molina de 27 años recibió un mensaje de texto que se lo remitía un amigo: "Pana llama a Richard", decía la nota. Después de leer aquello, Franklim salió apurado de su casa. A las 7:16 de la noche de ese mismo día, cuando se enrumbaba para alguna parte, su esposa lo vio por última vez.

"El Boxeador", como todos lo conocían por los predios del barrio Mario Briceño Iragorry en Catia, desapareció. Nadie supo decirle a Yolimar Paiva, su esposa desde hacía 14 años, qué ocurrió desde la hora que lo dejó de ver hasta las 11:30 de la mañana del domingo cuando lo encontró ya muerto.

Después de pasar toda la noche buscándolo con dos de los hermanos de Franklim, Yolimar llegó a la subdelegación del Cicpc en el Oeste a poner la denuncia. Fue allí donde le dijeron que en el sector El Quilombo, Cruz Alta, del barrio Mario Briceño Iragorry, había un hombre con las características de su marido que había sido asesinado y lanzado por una montaña.

Cuando ella llegó lo encontró maniatado y ahorcado con una correa. Yolimar no se explicaba qué había pasado. "No creo que se haya resistido al robo... pero le quitaron la moto Yamaha de 100 cc que se había comprado en enero, los zapatos, el reloj, su cartera y el celular", recordó Yolanda, mientras caminaba de un lado para otro cerca de las jardineras de la Morgue de Bello Monte.

Franklim era boxeador profesional desde hacía cinco años y lo hacía en la categoría de Peso Gallo. En ese tiempo entró al cuadrilátero unas seis veces y de esas cuatro las ganó por nockout.

Llegó a Caracas hace un poco más de siete años desde Táchira para especializarse en el boxeo. Tenía una hija de siete años.

Yolimar dice que Franklim no tenía problemas con nadie, "Al contrario todos por la zona lo querían y lo admiraban".


María Isoliett Iglesias
EL UNIVERSAL