viernes, 14 de noviembre de 2008

VENEZUELA."Los capriceros" mataron al tercer policía en Pinto Salinas


Acribillaron a un agente del Cicpc cuando llegaba a su vivienda

Los parientes del agente Raúl Bastardo lloraron por el crimen cometido por delincuentes de Pinto Salinas (Fernando Sánchez)


El agente de la policía científica Raúl Horacio Bastardo pretendía sorprender a sus hijos con regalos que adquirió tras cobrar un adelanto de los aguinaldos, pero los delincuentes de la calle Capri de Pinto Salinas que lo acechaban lo dejaron pasmado cuando intentaba ingresar a su vivienda.

El funcionario fue despojado de los obsequios, de un dinero en efectivo y de su arma después de recibir cinco disparos. Los hijos del agente Raúl Horacio Bastardo Romero contaron que escucharon las detonaciones y al asomarse por las ventanas observaron a su agonizante padre.

Con la premura del caso lo trasladaron al hospital Clínico Universitario, pero los médicos de guardia les indicaron que carecía de signos vitales. Relataron que algunos compañeros estuvieron un rato en el barrio, pero se marcharon y los dejaron solos.

La sala de la precaria vivienda se congestionó de quejumbrosos dolientes. Tomaban café y se abrazaban para consolarse. Nadie se atrevió a hablar sobre la inseguridad en el barrio por temor a represalias.

Bastardo Romero laboraba como escolta y estaba adscrito a la Secretaria General del Cicpc. Dejó huérfanos a cinco hijos. "Esto es un 'paranpanpán' todos los días. A veces la policía viene un ratico y se marcha", dijo una de las cuñadas del funcionario y convidó a mirar las paredes y ventanas de las casas.

Los estrechos callejones están agujereados por el paso de proyectiles. A lo largo de la calle Capri no hay una ventana en buen estado. Todas están perforadas. Los funcionarios de la División contra Homicidios tenían previsto acudir al barrio para realizar investigaciones y tratar de detener a los antisociales.

Los vecinos dijeron que los responsables del crimen del agente Bastardo Romero son los mismos que en menos de un año también asesinaron al estudiante del Cicpc, Rony Monsalve, de 24 años y al detective del mismo organismo Jesús Alberto Champotapire Palacios de 27 años, adscrito a Simón Rodríguez.

Los afectados volvieron a acusar a "Jean Pier Ospino", "Richita", "Chucho la Rata" y "el Mikel". Todos ellos son integrantes de la insociable organización delictiva conocida como "los capriceros" y a quienes se les atribuyen oficialmente 32 asesinatos. Los lugareños le tienen prohibido a sus hijos pronunciar el nombre de esa banda. Se trata de una organización delictiva que en los últimos meses acostumbraba a grabar sus crímenes para luego colocarlos en portales de video en la red.

Los vecinos dijeron que la pasada semana tres personas fueron asesinadas y hace tres meses se reunieron con funcionarios de la Policía Metropolitana. Confiaron en la palabra de las autoridades que les prometieron instalar un módulo policial cerca del estacionamiento del bloque 4 y aún lo esperan.

El pasado mes de febrero la policía científica informó que habían desarticulado a la agrupación criminal, pues dieron de baja en un enfrentamiento Olimar José Saiman, alias "el Olimar". Los lugareños dudaron y el tiempo les dio la razón.

Dicen que de nada les vale llamar a la subcomisaría del Cicpc en Simón Rodríguez porque el servicio telefónico se encuentra suspendido y en horas de la noche los detectives cierran las puertas del despacho por temor a ser asaltados.