En Petare ultimaron a un mecánico cuando esperaba ser atendido en una barbería
Familiares de Irama Hernández estaban consternados (Fernando Sánchez)
Cuando Irama Hernández, de 42 años, se dirigía hacia su residencia por el sector El Piache de Catia La Mar, la noche del martes, una balacera entre bandas enemigas la sorprendió. Iba en compañía de una de sus hijas, cuando un proyectil le impactó en la cabeza.
La mujer se desplomó y allí quedó muy mal herida. Por los gritos de auxilio que emitía su hija, vecinos y familiares la trasladaron hasta el hospital periférico de Pariata, donde ingresó sin signos vitales.
En la misma balacera resultó otra persona herida, quien no fue identificada por efectivos policiales ni por los familiares de la fallecida. Presumen que se trata de uno de los antisociales.
Familiares de la víctima resaltaron que Hernández laboraba como bedel en un colegio de la zona. Tenía más de dos años sirviendo a la comunidad educativa y residía con tres de sus cinco hijos menores de edad, además de su esposo, quien es taxista.
Los deudos, desconsolados, pedían justicia a gritos. "En este país la muerte nos acecha tanto en la casa como en la calle. No es justo que estén matando a muchas personas cada semana", detalló llorando Luisa Hernández, tía de la fallecida.
Contó, además, que la mujer se destacaba por su ejemplo de lucha diaria, pues en la tragedia de Vargas, en 1999, perdió su vivienda y sin ayuda gubernamental, logró levantar una nueva para abrigar a sus hijos.
Asesinan a mecánico en Petare El sonido de las balas sorprendió a los clientes que se encontraban en una barbería, ubicada en el barrio La Línea de Petare, a las 2:00 de la tarde del martes. En la puerta del establecimiento se encontraba Omar Ulloa, de 23 años, quien perdió la vida, luego de recibir varios balazos.
Según testigos, el joven estaba esperando ser atendido, cuando varios sujetos llegaron a someterlo. Pese a que uno de los empleados intentó defenderlo, los pistoleros arremetieron contra ambos. Mataron a Ulloa y se fueron, además, lo despojaron de sus pertenencias
La madre de la víctima, Adilia Pérez destacó que el joven residía en el barrio La Cruz con su esposa e hijo de dos años, laboraba como mecánico de motos en un taller local.
Destacó, además, que Ulloa había salido de su casa a cortarse el cabello y le comentó a su pareja que al regresar le daría dinero para que llevara al infante al médico.
Un vecino, fue quien avisó la desgracia, pues estaba en las cercanías del lugar donde atacaron a Ulloa. Los deudos destacaron que era un joven ejemplar, pues ayudaba a su madre desempleada a criar a sus cinco hermanos menores.
La progenitora sumida en llanto manifestó que "Esta situación es horrible, ya no se puede vivir en este país. Omar era un joven ejemplar al que mataron injustamente. Ya no se puede terminar de criar a los hijos".
Deivis Ramírez Miranda
EL UNIVERSAL
No hay comentarios:
Publicar un comentario