miércoles, 8 de julio de 2009

VENEZUELA. Eladia Maurera acusa a Luis Alberto Garbán de ejecutar a su hijo hace tres años

"La Policía de Monagas está dirigida por un asesino"

Gabriel José Ochoa, un estudiante de Medicina de veinte años, murió de ocho disparos en la avenida Bolívar de Maturín. Los tiros vinieron de armas policiales y desde entonces su madre, Eladia Maurera de Ochoa, libra una lucha solitaria para descubrir qué sucedió aquel 7 de junio de 2006.

Maurera denuncia que uno de los imputados por la muerte de su hijo, el subcomisario Luis Alberto Garbán Rodríguez, a quien en un juicio dos funcionarios (Robert Alexánder Pinto y Ronald Moreno Vaquero) señalaron como el autor del tiro de gracia, fue nombrado director de Polimonagas.

Y aunque la versión oficial de la muerte de Ochoa fue que el estudiante se había enfrentado a la policía luego de haber sido atrapado in fraganti mientras intentaba robar una moto, sus familiares argumentan que hay numerosas inconsistencias: se dijo que había muerto de dos tiros, pero tenía ocho disparos.

La madre asegura que dos de los funcionarios (Pinto y Vaquero), confesaron que la propia policía le "sembró" el arma y que Garbán (entonces inspector) les ordenó que se llevaran la moto a un sitio oscuro y le dispararan para simular mejor el enfrentamiento. También asegura que Garbán, siempre según la versión de estos funcionarios, le dio un tiro en el pecho, pero que Ochoa aún estaba vivo cuando Pinto y Vaquero se llevaron la moto.

Argumentan los familiares que la pistola, una Glock 9mm, fue "sembrada" por orden del inspector José Azócar, quien hace un mes fue imputado (junto a Darwin Alfonso), por este crimen por el fiscal nacional Johnny Méndez, de la Fiscalía 39 Nacional.

"Sólo pido que se conozca la verdad. Que me expliquen cómo un muchacho, un estudiante de Medicina de veinte años, sin ningún antecedente, herido en una pierna, ya sometido y sentado en una acera, aparece después muerto de ocho disparos". La madre pide que el juicio se lleve a cabo fuera de Monagas.

"No soy el responsable"

"Lo único que buscan es perjudicar la gestión del gobernador José Gregorio Briceño en Monagas", dijo el comandante de la Policía del estado Monagas, Luis Alberto Garbán, tras asegurar que no tiene nada que ver con el homicidio de Ochoa. Afirma que los policías Pinto y Vaquero actuaron cuando Ochoa intentó asaltar a una pareja. Tras el enfrentamiento los funcionarios solicitaron apoyo. Garbán, quien era comandante de la Brigada Motorizada, acudió junto al agente Mauris Prieto. Garbán asegura que cuando llegó ya el muchacho estaba tirado en el suelo con una pistola Glock a su lado. Y enfatizó que si esas acusaciones fuesen ciertas él no sería el comandante de la Policía de Monagas.

Con Información De Estrella Velandia / Javier Brassesco
EL UNIVERSAL

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