Robacarros acribillaron a tres hombres y al infante dentro de un auto
Familiares de los tres hombres asesinados en Petare lloraron y pidieron justicia (Venancio Alcázares)
Un infante de sólo dos años y medio de edad logró sobrevivir luego que antisociales del barrio 5 de Julio asesinaran a su padre, un tío y un amigo de la familia, con el objetivo de despojarlos de un auto Ford Fiesta.
A las ocho de la noche del sábado, Orlando Oquendo (43) junto a su pequeño hijo, Argenis Oquendo (de 18 años) y Jesús Enrique Esteila (de 18) salieron del barrio Bolívar con destino al barrio Unión. Pretendían buscar a un sobrino y decidieron cortar camino por el barrio 5 de Julio.
"Le querían quitar el carro y no se dejaron. Todos recibieron múltiples disparos", dijo la señora Jenny Oquendo, madre de dos de los fallecidos y abuela del bebé, quien milagrosamente logró sobrevivir. Dijo que Argenis Oquendo llevaba a su sobrino en los brazos y logró resguardarlo con su cuerpo.
Sin embargo, tres disparos atravesaron al joven y alcanzaron al bebé, quien, según los médicos, se encuentra fuera de peligro. Los proyectiles le afectaron el abdomen y ambas piernas. En la mano derecha del conductor Orlando Oquendo se encontró un destornillador. Por ello sus familiares aseguran que opuso resistencia.
Presentó diferentes heridas de defensa en sus antebrazos. "Él siempre decía que tendrían que matarlo antes que dejarse quitar el carro", señaló la adolorida madre.
"No sé qué está pasando en este país. Vivimos en un infierno. Ahí hay bandas de niños, de mujeres y de todo; pero prefieren hacerles regalos a otros países que dotar a nuestros cuerpos de seguridad".
Denunció que los fines de semana a Petare llegan muchos efectivos de la Guardia Nacional y los dejan apostados en diferentes alcabalas, pero no se mueven. "Están ahí como de adorno. Si uno les pide que vayan a buscar a unos malandros que están cometiendo un delito dicen que no pueden dejar abandonada la zona".
Los detectives de la subdelegación de El Llanito tienen identificados a los autores de la matanza. Los investigadores aseguran que se trata de la misma agrupación que la semana pasada asesinó a dos obreros cuando llegaban de su trabajo. A los antisociales se les conoce como "Los Bolivita".
Los vecinos del barrio, al percatarse del tiroteo, llamaron a las autoridades, pero llegaron media hora después. Dijeron que los criminales se marcharon a pie. Los cadáveres de las víctimas quedaron en el interior del Ford Fiesta, mientras que el infante fue trasladado al hospital Domingo Luciani, ubicado en El Llanito.
Los cuerpos fueron trasladados a la morgue de Bello Monte, donde también se congregaron numerosos parientes de las víctimas.
Juan Carlos Pacheco dijo que el operativo Caracas Segura es una farsa porque cada día los vecinos se encuentran en mayor indefensión.
A las ocho de la noche del sábado, Orlando Oquendo (43) junto a su pequeño hijo, Argenis Oquendo (de 18 años) y Jesús Enrique Esteila (de 18) salieron del barrio Bolívar con destino al barrio Unión. Pretendían buscar a un sobrino y decidieron cortar camino por el barrio 5 de Julio.
"Le querían quitar el carro y no se dejaron. Todos recibieron múltiples disparos", dijo la señora Jenny Oquendo, madre de dos de los fallecidos y abuela del bebé, quien milagrosamente logró sobrevivir. Dijo que Argenis Oquendo llevaba a su sobrino en los brazos y logró resguardarlo con su cuerpo.
Sin embargo, tres disparos atravesaron al joven y alcanzaron al bebé, quien, según los médicos, se encuentra fuera de peligro. Los proyectiles le afectaron el abdomen y ambas piernas. En la mano derecha del conductor Orlando Oquendo se encontró un destornillador. Por ello sus familiares aseguran que opuso resistencia.
Presentó diferentes heridas de defensa en sus antebrazos. "Él siempre decía que tendrían que matarlo antes que dejarse quitar el carro", señaló la adolorida madre.
"No sé qué está pasando en este país. Vivimos en un infierno. Ahí hay bandas de niños, de mujeres y de todo; pero prefieren hacerles regalos a otros países que dotar a nuestros cuerpos de seguridad".
Denunció que los fines de semana a Petare llegan muchos efectivos de la Guardia Nacional y los dejan apostados en diferentes alcabalas, pero no se mueven. "Están ahí como de adorno. Si uno les pide que vayan a buscar a unos malandros que están cometiendo un delito dicen que no pueden dejar abandonada la zona".
Los detectives de la subdelegación de El Llanito tienen identificados a los autores de la matanza. Los investigadores aseguran que se trata de la misma agrupación que la semana pasada asesinó a dos obreros cuando llegaban de su trabajo. A los antisociales se les conoce como "Los Bolivita".
Los vecinos del barrio, al percatarse del tiroteo, llamaron a las autoridades, pero llegaron media hora después. Dijeron que los criminales se marcharon a pie. Los cadáveres de las víctimas quedaron en el interior del Ford Fiesta, mientras que el infante fue trasladado al hospital Domingo Luciani, ubicado en El Llanito.
Los cuerpos fueron trasladados a la morgue de Bello Monte, donde también se congregaron numerosos parientes de las víctimas.
Juan Carlos Pacheco dijo que el operativo Caracas Segura es una farsa porque cada día los vecinos se encuentran en mayor indefensión.
"Claro, todo marcha bien porque en las casas de los diputados y de los ministros no se mete nadie". GR
No hay comentarios:
Publicar un comentario