lunes, 20 de julio de 2009

VENEZUELA. Agente de la PM agredió, baleó y "ruleteó" a un encuadernador


Cadáveres llegan tarde a la morgue, al parecer, para que la cuenta disminuya

Dayana Pérez, esposa de Edicson Contreras, cree que no se hará justicia por la muerte de su esposo (Fernando Sánchez)

A pesar de estar adolorido por el tiro recién recibido, cumplió las órdenes de su agresor, un funcionario de la Policía Metropolitana. Retorciéndose por la bala que lo atravesó desde el costado derecho hasta el estómago, Edicson Antonio Contreras Hernández, de 33 años, caminó una manzana entera, a las 2:30 am del sábado, en el sector El Tanque, callejón Las Margaritas, en La Dolorita, Petare.

Luego lo obligaron a subir unas escaleras y a andar hasta la Clínica Popular. Sus deudos estiman que por todo fueron unas seis cuadras o más. Después lo montaron en la patrulla que los funcionarios de la Policía Metropolitana llevaban.

Como la mujer que iba con él insistió en acompañarlo, la golpearon. Y al hermano, que al enterarse de lo ocurrido se dirigió hasta el sitio de los hechos, también lo agredieron.

A eso de las 3:30 am fue que llegó al hospital Domingo Luciani de El Llanito. Edicson aún estaba con vida, recordó su esposa Dayana Pérez, pero luego de la intervención murió. "Según dijeron los médicos, si hubiese sido trasladado antes, se salvaba", recordó la mujer.

De acuerdo a lo que les contó Emmy, la amiga que estaba con Edicson cuando el PM le disparó, ellos dos llegaban de una fiesta. Ya estaban cerca de sus casas. Pero el hombre había decidido detenerse a orinar. Cuando estaba en plena faena, explicó Dayana, llegaron los funcionarios. "Yo creo que el efectivo de la policía creyó que él estaba desenfundando su arma cuando se acomodaba el pantalón y por eso le disparó así".

Edicson era de La Fría, en Táchira. Había llegado a Caracas hacía ocho años a probar suerte. Pronto consiguió trabajo como encuadernador en Publicaciones Monfort, donde laboraba.

Ya la denuncia fue colocada en la Fiscalía y en el Cicpc. Aunque no confía en las autoridades: "La policía está para que nos proteja, no para matarnos... la policía no está haciendo lo correcto", agregó Dayana.

Recolecta tardía
Durante la mañana de ayer, la esposa de Edicson gestionó todo para llevarse el cuerpo hasta La Fría. Mientras lo hacía, recordó que su marido murió a las 7:30 am del sábado, pero fue hasta pasadas las 6 pm que lo llevaron para Bello Monte. "Me dijeron que no había furgoneta". Sin embargo, hay dos caminos nuevos adaptados para recoger muertos. Ambos salen a diario, pero la orden que supuestamente se giró el miércoles de la semana pasada, fue no hacer ingresos a la medicatura a tiempo, para que la cuenta de homicidios del fin de semana no se complete. "Nos dijeron que los muertos en hospitales los buscáramos en la tarde, para que se entregaran temprano y a la prensa no le diera tiempo de ubicar a los familiares", explicó un funcionario de la morgue.

"Ahora recogemos rápido los que están en la vía pública, en la calle desde la madrugada, esos los autopsian temprano y ya a las 9 am están entregados", dijo la fuente que prefirió no ser identificada. Y así fue. el sábado no hubo familiares sentados en las jardineras y muros de la medicatura. Y el domingo, los grupos que fueron, estuvieron hasta las 10 am. Desde las 8 am del viernes, hasta la misma hora del domingo hubo 21 ingresos a la morgue por homicidios. Pero todos murieron durante la madrugada del sábado.

María Isoliett Iglesias

EL UNIVERSAL

No hay comentarios: