Eduardo De la Ossa Acosta cambió su versión inicial y dijo que se había responsabilizado por presiones de la sociedad sincelejana. Agregó que su familia está siendo amenazada.
De la Ossa estuvo el pasado lunes en la audiencia de examen de allanamiento por la desaparición y posterior muerte de la abogada, hecho que ocurrió entre el 29 de mayo y el primero de junio pasados.
El 29, la joven desapareció del Palacio de Justicia de Sincelejo, y tres días después su cuerpo sin vida fue hallado sepultado cerca a una construcción del barrio Venecia.
"Soy inocente. Yo no maté a Lía Patricia Násser. En ese momento era tanta la decepción que yo tenía, que a mí me daba igual que me dieran la pena máxima, o si por el contrario me absolvían", dijo De la Ossa, durante su intervención en la audiencia.
Aseguró que, por la presión de la sociedad y de las autoridades en la audiencia de acusación ocurrida el 5 de junio, aceptó haber incurrido en los delitos de homicidio agravado, así como de ocultamiento y alteración de elementos de material probatorio, al tiempo que negó el de desaparición forzada.
"Yo acepté los cargos por la gran presión proveniente de todas partes. Tengo todo el aparato judicial encima. Tenía encima al CTI, al Gaula, a la Fiscalía, a la Sijin, faltó el FBI y la Interpol, que no sé por qué no intervinieron", expresó De la Ossa Acosta.
Denunció amenazas
Uno de los apartes que generó inconformismo y rumores entre los presentes de la sala, fue cuando De la Ossa precisó que su familia y él están amenazados.
"A mí me van a matar; yo lo sé. Es más, mis abogados tienen miedo. Los que he tenido han renunciado y ningún abogado de la Costa se ha atrevido a coger mi caso. Qué se deja para mí que me metieron una pistola en la boca amenazándome de muerte".
"Tuve que ser trasladado de forma urgente en horas de la madrugada del establecimiento penitenciario de esta ciudad a otro lugar (Valledupar), precisamente por que llegaron fuentes fidedignas que aseguraron que estaban ofreciendo 100 millones de pesos en ese momento para que atentaran contra mi vida. Hoy día en el establecimiento donde estoy no hablan de 100 sino de 300 millones. Es allá me apodan el 300", expresó.
Por su parte, Víctor Castro Yepes, el nuevo abogado de De la Ossa, solicitó el traslado de la radicación de este caso a un juzgado de otra ciudad, pues según él no hay garantías por los vínculos de la rama judicial con los familiares de Lía Násser.
"Para nadie es un secreto señor juez y menos para la rama judicial en Sincelejo, que la doctora Carmen Gaviria (madre de Lía) se desempeñó aquí como Juez Primero Penal Municipal y sentó sus raíces amigables ante todos", argumentó.
Según la defensa, los medios de comunicación también actuaron de manera desfavorable para su defendido, dado que hubo demasiado despliegue de los hechos.
La audiencia fue suspendida y ahora se espera que la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Sincelejo responda sobre el traslado de la radicación de este caso.
Luz Victoria Martínez
Especial para EL TIEMPO
SINCELEJO
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