Una llamada telefónica efectuada por los secuestradores del empresario Leonardo Bergara al celular del oficial de la Policía Bonaerense Juan Cardozo fue la que derivó en la detención del uniformado y de Víctor Ariel Vega, otro efectivo de la fuerza.
Según trascendió de fuentes de la investigación, el teléfono celular del oficial Cardozo se encontraba en poder de otro Vega, quien también quedó a disposición de la justicia.
A través de ese teléfono celular, los secuestradores se habrían comunicado con Cardozo, jefe policial de la Distrital de Berazategui, para luego entablar contacto con la familia de Bergara, secuestrado hace dos semanas en la localidad de Ranelagh.
Las fuentes indicaron que minutos antes de que se concretara la prueba de vida solicitada por familiares de Bergara, el celular de Cardozo mantuvo una comunicación con la misma línea telefónica con la que los secuestradores hablaban con los familiares.
La comunicación entre el teléfono móvil del jefe policial y miembros de la banda delictiva se llevó a cabo el 30 de diciembre último y ese día la familia del secuestrado escuchó una grabación donde la víctima detallaba una noticia del día, como fue el hallazgo en el barrio de Puerto Madero de un galeón del siglo XVIII.
Según trascendió de fuentes de la investigación, el teléfono celular del oficial Cardozo se encontraba en poder de otro Vega, quien también quedó a disposición de la justicia.
A través de ese teléfono celular, los secuestradores se habrían comunicado con Cardozo, jefe policial de la Distrital de Berazategui, para luego entablar contacto con la familia de Bergara, secuestrado hace dos semanas en la localidad de Ranelagh.
Las fuentes indicaron que minutos antes de que se concretara la prueba de vida solicitada por familiares de Bergara, el celular de Cardozo mantuvo una comunicación con la misma línea telefónica con la que los secuestradores hablaban con los familiares.
La comunicación entre el teléfono móvil del jefe policial y miembros de la banda delictiva se llevó a cabo el 30 de diciembre último y ese día la familia del secuestrado escuchó una grabación donde la víctima detallaba una noticia del día, como fue el hallazgo en el barrio de Puerto Madero de un galeón del siglo XVIII.