
El disparo provino de la escopeta policial de un compañero
Un detenido de Rufino por robo y tiroteo en Mackenna
Mientras la banda actuaba, los policías habrían rodeado el lugar, donde un camión y tractores cargaban cereal de un silo bolsa.
A la voz de alto se habrían intercambiado disparos. Miranda cayó gravemente herido y murió en el Hospital de Mackenna. Luego la autopsia indicó que, si bien recibió varias heridas, sólo una de ellas fue mortal y corresponde a una posta disparada por una escopeta policial.
Desde hacía varias semanas los efectivos investigaban a una banda, basándose en los datos que obtenían de escuchas telefónicas y de seguimientos de los sospechosos.
La tarea policial se realizaba en conjunto con policías de la Departamental General Roca, ya que la zona posible del golpe de la banda estaba situada en zonas limítrofes al sudoeste de Mackenna.
Se habían abierto dos líneas de investigación y se tenía la certeza de que en estos días darían un golpe delictivo en un campo cercano a la localidad de Washington.
El lunes 22 se habría obtenido el dato preciso acerca del campo en el cual se cometería el robo y, desde ese día, todas las tardes una decena de policías se internaban en un campo ubicado a catorce kilómetros al sur de Washington, en una zona de antiguos tambos y que actualmente es explotada con siembra de soja y maíz.
Los policías, en una cifra de aproximadamente veinte hombres, estuvieron desde la tarde del miércoles 24 apostados cerca de los silos bolsa dispersos en un amplio sector del campo El Chara.
"No se veía nada"
Allí, en medio de una noche absolutamente cerrada ("no se veía ni a un metro", comentó un funcionario judicial que recibió varios testimonios), se escucharon disparos y Miranda cayó gravemente herido.
Mientras unos lo auxiliaron y lo trasladaron hasta Vicuña Mackenna (a cincuenta kilómetros del lugar donde estaban apostados), los otros policías lograron detener a tres sospechosos, mientras al menos otros seis huyeron en medio de la noche.
Miranda sufrió un paro cardíaco porque uno de los plomos disparados por una escopeta le entró por debajo de la axila del brazo derecho (tenía colocado chaleco antibalas) y le afectó el corazón. Y si bien en el hospital trataron de estabilizarlo, a los pocos minutos falleció.
En tanto, el fiscal Javier Di Santo se hizo presente con otros funcionarios judiciales en el lugar del tiroteo, donde realizó su labor el personal de Criminalística.
Dos sumarios
La policía trabaja en la terminación de los dos sumarios para que puedan ser elevados al Fiscal durante esta semana.
Este tramo de la investigación sería el que más ha avanzado, aunque restan los resultados de las pericias balísticas que se realizarán en la ciudad de Córdoba en los próximos días.
Para el caso del efectivo que efectuó el disparo, por las circunstancias en que el mismo se produjo, sólo cabría la acusación por un Delito Culposo, según estiman algunos.
Tomaron declaraciones
Cuatro policías testimoniaron en la Fiscalía del Doctor Javier Di Santo. Los mismos forman parte del grupo de seis agentes que estaban en el sitio donde se producía el robo del cereal.
Se estableció entonces que en este lote donde llegó la banda de delincuentes había seis policías que estaban rodeando el lugar, y que otros tres estaban más alejados, en las inmediaciones, controlando los movimientos de los ladrones.
La banda iba armada, ya que por la investigación previa que se había realizado, planeaban reducir a los ocupantes de la estancia.
Ante esta situación, los policías habían dispuesto que no permanecieran personas en el sector.
Pudo conocerse también que en el grupo de nueve efectivos ubicados en esta zona del campo había tres escopetas en manos de los agentes, quienes las utilizan habitualmente en operativos donde hay una situación de peligrosidad.
En medio de la oscuridad, una circunstancia habría hecho pensar a los policías que estaban siendo atacados por los delincuentes. Y allí, casi instintivamente, se habría disparado la escopeta cuyos gruesos perdigones entraron por el costado del chaleco antibalas e hirieron de muerte al suboficial Miranda, al impactar en zonas vitales de su organismo.


























