523 cadáveres fueron ingresados a la morgue hasta las 8:00 am de este lunes
El papá de un joven de 17 años dice que a su muchacho lo mataron por darle la cola a un vecino (Kisaí Mendoza)
Cuando Ignacio Pino vio que su hijo de 17 años le estaba dando la cola en su moto a un joven apodado "el Morocho" no pudo menos que decirle: "Y tú le vas a dar la cola a este parásito a ver si te matan". Menos de cinco minutos después le avisaron que a su hijo le habían dado varios tiros al final de la misma calle donde vivía, en El Esfuerzo, en Carapita.
La muerte del joven ocurrió pasadas las 12:30 del mediodía del domingo. Su familia cuenta que él había salido a reparar un caucho con un tío, pero Julio César Azócar, de 24 años, conocido como "el Morocho" le pidió la cola al chico de 17 años, quien tenía una moto Yamaha XT que su papá le había regalado.
"Mi hijo estaba bien educado y a uno le dicen llévame y uno lo llevan" cuenta Pino. Pero al parecer "el Morocho" tenía problemas en la zona.
Según algunos testigos los responsables de la muerte son unos sujetos conocidos como "el Chispita" que ha entrado y salido de la cárcel con regularidad; "Cheo Villegas". Ambos estaban en un Corsa color arena y al parecer tenían la intención de atacar a Azócar, pero al verlo con el chico les dispararon a ambos en más de seis oportunidades.
Pino cuenta que sus hijos son todos profesionales y que su muchacho no tenía problemas. Había trabajado con él llevando alimento para los caballos del hipódromo y desde principios de diciembre se fue a San Juan de Los Morros, en Guárico a trabajar como asistente de herrería.
Pocas horas antes de estas muertes, también en Carapita, pero en el barrio La Tudra, Darwin Alberto Delgado, de 28 años, y Jorman Adames, de 22, fueron asesinados.
Eran las 3:00 am cuando los dos jóvenes, que eran amigos desde la infancia, salieron de una fiesta y se cruzaron con dos sujetos más que los atacaron a tiros. Lo recibió al menos seis impactos, pero aún se desconocen las causas del ataque.
La familia explicó que Jorman era albañil mientras Darwin trabajaba como barbero.
Más de doce horas después del homicidio, los cuerpos aún permanecían en la calle. Otro par de homicidios ocurrieron a las 10:30 de la noche del viernes en el barrio Zamora de Las Mayas cuando Jeison Córdoba y otro joven de nombre Deivis, se trasladaban en una moto. Deivis iba a darle la cola a Córdoba cuando miembros de la banda de la zona de la Invasión salieron de un callejón oscuro y les dispararon.
La familia de Córdoba dice que en la zona no se sabe lo que es la policía y cuando van porque hubo alguna muerte, los delincuentes les caen a tiros. Según los vecinos los miembros de la banda son sujetos que se dedican a matar por matar. Según fuentes de la morgue de Bello Monte entre sábado y domingo ingresaron 15 cuerpos de personas que fueron asesinadas, pero aún quedaban víctimas en los hospitales. Hasta las ocho de la mañana del lunes a la morgue habían ingresado 523 cadáveres, la gran mayoría de ellos víctimas de homicidios. ldt
La muerte del joven ocurrió pasadas las 12:30 del mediodía del domingo. Su familia cuenta que él había salido a reparar un caucho con un tío, pero Julio César Azócar, de 24 años, conocido como "el Morocho" le pidió la cola al chico de 17 años, quien tenía una moto Yamaha XT que su papá le había regalado.
"Mi hijo estaba bien educado y a uno le dicen llévame y uno lo llevan" cuenta Pino. Pero al parecer "el Morocho" tenía problemas en la zona.
Según algunos testigos los responsables de la muerte son unos sujetos conocidos como "el Chispita" que ha entrado y salido de la cárcel con regularidad; "Cheo Villegas". Ambos estaban en un Corsa color arena y al parecer tenían la intención de atacar a Azócar, pero al verlo con el chico les dispararon a ambos en más de seis oportunidades.
Pino cuenta que sus hijos son todos profesionales y que su muchacho no tenía problemas. Había trabajado con él llevando alimento para los caballos del hipódromo y desde principios de diciembre se fue a San Juan de Los Morros, en Guárico a trabajar como asistente de herrería.
Pocas horas antes de estas muertes, también en Carapita, pero en el barrio La Tudra, Darwin Alberto Delgado, de 28 años, y Jorman Adames, de 22, fueron asesinados.
Eran las 3:00 am cuando los dos jóvenes, que eran amigos desde la infancia, salieron de una fiesta y se cruzaron con dos sujetos más que los atacaron a tiros. Lo recibió al menos seis impactos, pero aún se desconocen las causas del ataque.
La familia explicó que Jorman era albañil mientras Darwin trabajaba como barbero.
Más de doce horas después del homicidio, los cuerpos aún permanecían en la calle. Otro par de homicidios ocurrieron a las 10:30 de la noche del viernes en el barrio Zamora de Las Mayas cuando Jeison Córdoba y otro joven de nombre Deivis, se trasladaban en una moto. Deivis iba a darle la cola a Córdoba cuando miembros de la banda de la zona de la Invasión salieron de un callejón oscuro y les dispararon.
La familia de Córdoba dice que en la zona no se sabe lo que es la policía y cuando van porque hubo alguna muerte, los delincuentes les caen a tiros. Según los vecinos los miembros de la banda son sujetos que se dedican a matar por matar. Según fuentes de la morgue de Bello Monte entre sábado y domingo ingresaron 15 cuerpos de personas que fueron asesinadas, pero aún quedaban víctimas en los hospitales. Hasta las ocho de la mañana del lunes a la morgue habían ingresado 523 cadáveres, la gran mayoría de ellos víctimas de homicidios. ldt
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