martes, 30 de septiembre de 2008

VENEZUELA. Matan a dos niños y dejan a dos pequeñas heridas en tiroteo

La muerte de los niños es parte de las 49 muertes violentas del fin de semana

La única hermana del joven de 15 años que murió en la línea de fuego lloraba lo ocurrido a las puertas de la morgue de Bello Monte (FERNANDO SÁNCHEZ)
En el grupo de 30 personas algunos se dedicaban a cantar el bingo mientras otros niños apuntaban con sus fichas los números seleccionados en los cartones. Eran las 6.30 de la tarde y madres y pequeños se juntaban como cada domingo en el porche de la casa en la calle real de Carapita, en el sector El Manguito, cuando las fichas y cartones comenzaron a rodar en medio del tiroteo.

Tres de los niños de la casa cayeron al suelo heridos, mientras los demás corrían para tratar de ponerse a cubierto de las balas. Quienes estuvieron allí recuerdan aquellos disparos como si fueran de una ametralladora, pues eran ráfagas.

En la calle un chico de 15 años que regresaba de casa de su abuela, en la parte alta del barrio, quedó en la línea de fuego de los sujetos que comenzaron a disparar desde el Toyota Machito blanco que pasó por allí, y cuyos pasajeros arremetieron a tiros al parecer contra un joven de 18 años, quien estaba en una moto hablando con otro motorizado a orillas de la calle.

Una vez vieron al joven caer de la moto, los asesinos huyeron del lugar.

Vecinos y familiares de los pequeños levantaron a las dos niñas de dos, seis años y al pequeño de 11 para llevarlos al hospital Miguel Pérez Carreño.

Cuando a Alexánder González le avisaron que su hijo de 15 años había sido herido subió a casa de la abuela del niño, pero en el camino supo que ya se lo habían llevado al Pérez Carreño, al llegar al hospital le dijeron que el muchacho llegó sin signos vitales, pues había recibido tres disparos.

El niño de 11 años que jugaba con los primos en el porche de la casa de su tía, fue herido en un costado y también murió al ingresar al hospital.

La pequeña de dos años recibió un disparo en la espalda y la niña de seis uno en la pierna. La misma noche del domingo ambas fueron operadas y su condición es estable.

El joven de 18 años, para quien al parecer iba dirigido el ataque, también fue intervenido y aún se encuentra en el hospital.

Para los familiares del pequeño de 11 años, incluyendo a su papá, Leonel Arias, el arma con la que dispararon era de alta potencia, quizás una ametralladora Uzi de cañón recortado.

Alexander González, padre del chico de 15 años, relató que su hijo regresaba a su casa de visitar a la abuela cuando comenzaron los disparos, y aunque él bajaba solo la calle estaba repleta de gente.

De tanto en tanto suspira al hablar de lo ocurrido: "hay Dios, qué broma" se lamenta. Recuerda que el muchacho comenzaba el tercer año de bachillerato esta semana en un liceo de Caricuao y ahora: "Me tocará resignarme a esto y pedirle a Dios que me dé fortaleza. Mi hijo pasó a engrosar la larga lista de las páginas rojas del fin de semana. Esos sujetos dispararon sin tomar en cuenta que había muchos niños allí".

González recuerda que el sábado anterior a la muerte de su muchacho los funcionarios de la Policía Metropolitana estaban haciendo patrullaje por la zona en el marco del operativo de Seguridad Urbana, pero el día del tiroteo no se había visto ni un policía en todo el sector.

La madrugada de este lunes cuando González regresó a su casa con su familia, después de declarar en el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas por lo ocurrido, vio a unos 15 efectivos de la metropolitana haciendo operativos en la zona y en sectores cercanos. "Pero ellos deberían haber estado allí, pero en el momento", comenta entristecido.

El joven era el menor de apenas dos hermanos, la mayor es una chica de 16 años que la mañana de este lunes lloraba en una acera a las puertas de la morgue de Bello Monte.

Los familiares del chico de 11 años explicaron que el comenzaba clases esta semana, y que ya había terminado la primaria.

Alida Lara, tía del niño, explicó que él era el segundo de cuatro hermanitos y su familia es de Cariaco, en oriente.

Lara comentó que en la zona hay tiroteos frecuentes, pero dice: "están cobrando niños inocentes que ya ni siquiera pueden jugar en su casa".

Este lunes los funcionarios de la Subdelegación de Caricuao del Cicpc entrevistaban a varios testigos del tiroteo y al joven de 18 años para establecer las características del vehículo desde el que dispararon y contra quién iba dirigido el ataque.

Las muertes de estos pequeños son parte de los al menos 49 decesos violentos ocurridos en la capital entre las 6:00 am del pasado viernes y la misma hora de este lunes. Más de 40 de estas muertes fueron homicidios.

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